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Investigaciones independientes

Propuesta Smart City 2015: La Smart Actitud: el nuevo reto de la Smart City

Este artículo, propone incorporar los valores que fundamentan la urbanidad: la identidad, la convivencia, la solidaridad, la colaboración y la confianza para fomentar un proyecto común de ciudad. Este planteo se basa sobre la integración de datos colaborativos en la toma de decisión de la Smart City y la implantación plural y equitativa del Lobbying Responsable, al ejemplo de la UE.

 

En el campo empresarial, a través del mecenazgo social y de competencias se propone redistribuir un justo Dividendo Social mediante la microfinanciación no desinteresada o la colaboración de competencias a las acciones ciudadanas y así lograr una confrontación positiva entre las distintas formas de hacer la ciudad.

 

 

 

Curso de especialización - Dimensiones y complejidad del espacio público - UOC 2015

La heterotopia virtual de la ciudad conectada

El trabajo fue basado sobre la recopilación y clasificación de las fotografías publicadas en las redes sociales abiertas. Seleccioné las fotografías en las cuales figuran personas con actitudes determinadas en un espacio público. El objetivo era de hacer resaltar la diferencia entre los comportamientos visibles a través de las redes sociales y los comportamientos reales y comunitarios en este entorno.

 

El estudio demostró que a la Plaza del Diamant, las fotografías relacionadas con el espacio expresaban en mojaría eventos puntuales festivos, el turismo o los eventos, y en una proporción inferior, las actividades familiares y sociales que son las más importantes.

 

La imagen reflejo de la plaza en las redes sociales puede transmitir y incentivar comportamientos en ruptura con la identidad del lugar. En la practica de la transformación o reforma urbana, se tiene que considerar la influencia de las redes sociales sobre el espacio en los proyectos.  

 

Heterotopia virtual de la ciudad conecta
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Smart City 2014

La alteración tecnológica en el proyecto urbano: la plaza del Diamant a Barcelona

En algunos barrios de Barcelona, las problemáticas de comportamientos incívicos nocturnos, como ruido, suciedad o degradaciones, generan un fuerte estado de crispación en la población. El barrio de la Vila de Gràcia, situado en el centro de la ciudad, es uno de ellos.

Cada año, el Distrito invierte en operaciones de concienciación con el objetivo de modificar los comportamientos; sin embargo, los efectos son limitados. En 2013, el Distrito de Gràcia nos encargó un estudio sobre el posible componente urbanístico del fenómeno, para así abrir otra línea de actuación complementaria.  Después de haber recibido el informe,  nos encargaron el proyecto de reforma de la plaza del Diamant para implantar las propuestas presentadas.

 

Durante la investigación, apareció una nueva dimensión inesperada: los efectos de las redes sociales. Una gran parte de la información generada on-line sobre Gràcia comentaba con elogio el ocio nocturno, barato, joven y  la bohemia del barrio, lo cual provoca una avalancha de jóvenes en busca de esta experiencia.

Encontrar una respuesta solamente urbanística no fue posible, así que incorporamos las tecnologías smart para introducir los cambios de comportamiento vinculados a la sociabilidad digital y a la ciudad conectada. Apostamos por la idea que el acceso libre al medio de comunicación más utilizado por los jóvenes podía paliar en parte sus efectos indeseados.

Con el Wi-Fi abierto introducimos la tecnología como alterador de comportamientos; es decir, con el acceso a las redes sociales se canaliza una parte de la comunicación en voz alta; además, con las herramientas de geolocalización se incentiva la movilidad en el barrio. De este modo, se pretende aliviar la presión sobre áreas específicas muy concurridas. 

Por otra parte, el acceso ubicuo a las aplicaciones de realidad aumentada y al e-turismo comercial y cultural, contrapone los valiosos centros de intereses existentes y crea otro tipo de turismo más respetuoso; turistas que, a su vez, publicaran en los foros esta nueva experiencia de Gràcia. Este aspecto ayuda a crear el branding del barrio y promociona el emprendimiento en oposición a la creciente especialización del barrio en el ocio.

A nivel ambiental, la implantación del LED da la posibilidad de modular la intensidad lumínica con la intensión de influir sobre el impacto que la iluminación tiene sobre los comportamientos y la apropiación del espacio nocturno. Finalmente, los sensores de sonido nos proporcionarán el feedback de la intervención.

El trabajo urbano sobre el espacio físico, la disposición del mobiliario, las plantaciones y la iluminación de monumentos contribuyen a esta estrategia como soporte espacial a los cambios de comportamientos inducidos por la implantación de las nuevas tecnologías.

 

Los nuevos comportamientos del digizen, el ciudadano conectado, interactúan con el entorno y tenemos que seguir cuestionándonos su relación con la ciudad física en mutación.      

En algunos barrios de Barcelona, las problemáticas de comportamientos incívicos nocturnos, como ruido, suciedad o degradaciones, generan un fuerte estado de crispación en la población. El barrio de la Vila de Gràcia, situado en el centro de la ciudad, es uno de ellos.

Cada año, el Distrito invierte en operaciones de concienciación con el objetivo de modificar los comportamientos; sin embargo, los efectos son limitados. En 2013, el Distrito de Gràcia nos encargó un estudio sobre el posible componente urbanístico del fenómeno, para así abrir otra línea de actuación complementaria.  Después de haber recibido el informe,  nos encargaron el proyecto de reforma de la plaza del Diamant para implantar las propuestas presentadas.

 

Durante la investigación, apareció una nueva dimensión inesperada: los efectos de las redes sociales. Una gran parte de la información generada on-line sobre Gràcia comentaba con elogio el ocio nocturno, barato, joven y  la bohemia del barrio, lo cual provoca una avalancha de jóvenes en busca de esta experiencia.

Encontrar una respuesta solamente urbanística no fue posible, así que incorporamos las tecnologías smart para introducir los cambios de comportamiento vinculados a la sociabilidad digital y a la ciudad conectada. Apostamos por la idea que el acceso libre al medio de comunicación más utilizado por los jóvenes podía paliar en parte sus efectos indeseados.

Con el Wi-Fi abierto introducimos la tecnología como alterador de comportamientos; es decir, con el acceso a las redes sociales se canaliza una parte de la comunicación en voz alta; además, con las herramientas de geolocalización se incentiva la movilidad en el barrio. De este modo, se pretende aliviar la presión sobre áreas específicas muy concurridas. 

Por otra parte, el acceso ubicuo a las aplicaciones de realidad aumentada y al e-turismo comercial y cultural, contrapone los valiosos centros de intereses existentes y crea otro tipo de turismo más respetuoso; turistas que, a su vez, publicaran en los foros esta nueva experiencia de Gràcia. Este aspecto ayuda a crear el branding del barrio y promociona el emprendimiento en oposición a la creciente especialización del barrio en el ocio.

A nivel ambiental, la implantación del LED da la posibilidad de modular la intensidad lumínica con la intensión de influir sobre el impacto que la iluminación tiene sobre los comportamientos y la apropiación del espacio nocturno. Finalmente, los sensores de sonido nos proporcionarán el feedback de la intervención.

El trabajo urbano sobre el espacio físico, la disposición del mobiliario, las plantaciones y la iluminación de monumentos contribuyen a esta estrategia como soporte espacial a los cambios de comportamientos inducidos por la implantación de las nuevas tecnologías.

 

Los nuevos comportamientos del digizen, el ciudadano conectado, interactúan con el entorno y tenemos que seguir cuestionándonos su relación con la ciudad física en mutación.      

En algunos barrios de Barcelona, las problemáticas de comportamientos incívicos nocturnos, como ruido, suciedad o degradaciones, generan un fuerte estado de crispación en la población. El barrio de la Vila de Gràcia, situado en el centro de la ciudad, es uno de ellos.

Cada año, el Distrito invierte en operaciones de concienciación con el objetivo de modificar los comportamientos; sin embargo, los efectos son limitados. En 2013, el Distrito de Gràcia nos encargó un estudio sobre el posible componente urbanístico del fenómeno, para así abrir otra línea de actuación complementaria.  Después de haber recibido el informe,  nos encargaron el proyecto de reforma de la plaza del Diamant para implantar las propuestas presentadas.

 

Durante la investigación, apareció una nueva dimensión inesperada: los efectos de las redes sociales. Una gran parte de la información generada on-line sobre Gràcia comentaba con elogio el ocio nocturno, barato, joven y  la bohemia del barrio, lo cual provoca una avalancha de jóvenes en busca de esta experiencia.

Encontrar una respuesta solamente urbanística no fue posible, así que incorporamos las tecnologías smart para introducir los cambios de comportamiento vinculados a la sociabilidad digital y a la ciudad conectada. Apostamos por la idea que el acceso libre al medio de comunicación más utilizado por los jóvenes podía paliar en parte sus efectos indeseados.

Con el Wi-Fi abierto introducimos la tecnología como alterador de comportamientos; es decir, con el acceso a las redes sociales se canaliza una parte de la comunicación en voz alta; además, con las herramientas de geolocalización se incentiva la movilidad en el barrio. De este modo, se pretende aliviar la presión sobre áreas específicas muy concurridas. 

Por otra parte, el acceso ubicuo a las aplicaciones de realidad aumentada y al e-turismo comercial y cultural, contrapone los valiosos centros de intereses existentes y crea otro tipo de turismo más respetuoso; turistas que, a su vez, publicaran en los foros esta nueva experiencia de Gràcia. Este aspecto ayuda a crear el branding del barrio y promociona el emprendimiento en oposición a la creciente especialización del barrio en el ocio.

A nivel ambiental, la implantación del LED da la posibilidad de modular la intensidad lumínica con la intensión de influir sobre el impacto que la iluminación tiene sobre los comportamientos y la apropiación del espacio nocturno. Finalmente, los sensores de sonido nos proporcionarán el feedback de la intervención.

El trabajo urbano sobre el espacio físico, la disposición del mobiliario, las plantaciones y la iluminación de monumentos contribuyen a esta estrategia como soporte espacial a los cambios de comportamientos inducidos por la implantación de las nuevas tecnologías.

Los nuevos comportamientos del digizen, el ciudadano conectado, interactúan con el entorno y tenemos que seguir cuestionándonos su relación con la ciudad física en mutación.      

En algunos barrios de Barcelona, las problemáticas de comportamientos incívicos nocturnos generan un fuerte estado de crispación en la población. El barrio de la Vila de Gràcia situado en el centro de la ciudad, es uno de ellos.

En 2013, el Distrito de Gràcia nos encargó un estudio sobre el componente urbanístico del fenómeno para así abrir otra línea de actuación.  Después de haber recibido el informe,  nos encargaron el proyecto de reforma de la plaza del Diamant para implantar las propuestas presentadas.

Durante la investigación, apareció una nueva dimensión inesperada: los efectos de las redes sociales. Una gran parte de la información generada on-line sobre Gràcia comentaba con elogio el ocio nocturno, nocturno, barato y joven lo cual provoca una avalancha de jóvenes en busca de esta experiencia.

Encontrar una respuesta solamente urbanística no fue posible, así que incorporamos las tecnologías smart para introducir los cambios de comportamiento vinculados a la sociabilidad digital y a la ciudad conectada. Con el Wi-Fi abierto introducimos la tecnología como alterador de comportamientos; es decir, con el acceso a las redes sociales se canaliza una parte de la comunicación en voz alta; además, con las herramientas de geolocalización se incentiva la movilidad en el barrio. De este modo, se pretende aliviar la presión sobre áreas específicas muy concurridas. 

Por otra parte, el acceso ubicuo a las aplicaciones de realidad aumentada y al e-turismo, comercial y cultural contrapone los los valiosos centros de intereses existentes y crea otro tipo de turismo más respetuoso; turistas que, a su vez, publicaran en los foros esta nueva experiencia de Gràcia. Este aspecto ayuda a crear el branding del barrio y promociona el emprendimiento en oposición a la creciente especialización del barrio en el ocio.

A nivel ambiental, la implantación del LED da la posibilidad de modular la intensidad lumínica con la intensión de influir sobre el impacto que la iluminación tiene sobre los comportamientos y la apropiación del espacio nocturno. Finalmente, los sensores de sonido nos proporcionarán el feedback de la intervención.

El trabajo urbano sobre el espacio físico contribuyen a esta estrategia como soporte espacial a los cambios de comportamientos inducidos por la implantación de las nuevas tecnologías.

 

Los nuevos comportamientos del digizen, el ciudadano conectado, interactúan con el entorno y tenemos que seguir cuestionándonos su relación con la ciudad física en mutación.